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11.04.2017 Videos reales de prostitutas 0

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Eso sí, le gustaban mucho las niñas vírgenes ". La mujer de su vida. El sicario lo define en dos palabras: Era la madre de sus hijos, Juan Pablo y Manuela, y la mujer que había elegido para formar una familia. Se habían enamorado cuando ella tenía solo 13 años: Escobar y Tata mantenían un noviazgo que no contaba con el consentimiento de los padres de la jovencita.

Pero Pablo había decidido convertirla en su esposa y lo consiguió cuando María Victoria cumplió 15 años. La adolescente abandonó su casa, se refugió en lo de su abuela en Palmira y lloró sus penas de amor en el regazo de la anciana. La señora, confidente de su nieta, habló con un cura amigo para que la autorizara a casarse siendo menor de edad. Tomados de la mano, ante Dios y ante los hombres, los novios se juraron, en marzo de , amarse hasta que la muerte los separe. Estuvimos en Palmira dos días, pasamos la luna de miel en casa de mi abuela y luego regresamos a Medellín" , recordó María Victoria en el documental "El ciudadano Escobar".

Ella conocía las infidelidades de su marido. Y aclaró que, ante todo, ella conoció al hombre que amó con locura a su familia. No al narco, no al infiel, no al cruel asesino. Ese amor por la familia fue el que llevó a Escobar a cometer el error que le costó la vida: María Victoria lo lloró sin consuelo.

Las noches de pasión con la reina de belleza. Elsy Sofía Escobar Muriel tenía los ojos azules, el pelo rubio, largo y ondulado, y un cuerpo infernal de medidas perfectas que la llevaron sin escalas al trono de Reina Nacional de la Ganadería Pablo Escobar quedó impactado por esas curvas. Y la quiso como trofeo. Esos dos años fueron suficientes para que la novia clandestina del capo del Cartel consiguiera un buen apartamento en Medellín, un auto, ropa de marca y joyas caras.

Para Popeye también fue un tiempo de oro: El romance del narco y la reina de belleza empezó a escribir su capítulo final en los primeros meses de Y todo fue por un maldito helicóptero.

Escobar y Elsy Sofía regresaban de una playa en el Pacífico colombiano cuando el motor de la cola falló. Pablo salió ileso, sin un rasguño. El piloto quedó mal herido, el guardaespaldas tuvo fractura de fémur, y la amante del capo se quebró el brazo izquierdo. El helicóptero de apoyo, que siempre acompañaba al jefe del Cartel de Medellín, los llevó hasta la clínica Las Vegas. Y relata, con lujo de detalle, cómo Escobar le contó el final con la miss colombiana.

Hasta que le entró la ambición — respondió Escobar. Hay que matar a Wendy. Todo lo que ella pedía, Pablo se lo daba. Durante un fin de semana de amor, escapando de su familia, la llevó a Nueva York y se pavoneó con ella por las calles de Manhattan: Y Wendy no cumplió. Un hijo fuera del matrimonio era algo inaceptable. Para Escobar la familia era sagrada. Cuando la mujer despertó Escobar le informó que la relación había terminado.

Le ofreció una copa. Conversaron, bailaron, se sedujeron. Y se fueron juntos para el suntuoso apartamento que Escobar le había regalado a la modelo en sus tiempos de amantes. Al día siguiente, Popeye le contó a su jefe que se había enredado con Wendy. Tenga cuidado, ahí hay algo raro. El lugarteniente jura que no se ofendió cuando Escobar le dijo que él era poca cosa para la modelo: Yo era un sicario y ella buscaba narcos.

Era una mujer muy cara. Los narcotraficantes en ese momento eran extremadamente ricos: Yo no podía darle nada de eso. Por eso el patrón lo vio raro. Él tenía un octavo sentido… ". Pero Popeye siguió viendo a Wendy. Escobar, desconfiado, empezó a investigarla. Le mandó a intervenir el teléfono. Una grabación le mostró que no estaba equivocado.

Se había transformado en informante del Bloque. El sicario recuerda con claridad ese día: Estaba Pipina, la mano derecha de Pablo. Y yo sabía que cuando el patrón mandaba a matar a uno de la organización se lo encargaba a su mejor amigo. Entonces, el patroncito me pone la grabación.

Y escucho la voz de Wendy… ". Yo sé qué tengo que hacer. El me trataba con cariño, pero era el patrón de patrones.

Las órdenes no se discutían. Yo la quería con toda mi alma, pero me sentí usado", advierte Popeye. Y luego, con un frialdad que estremece, relata cómo asesinó a Wendy Chavarriaga Gil: Y mandé dos de mis hombres, porque yo estaba enamorado y no quería ser quien la matara. Me paré a media cuadra. No existían los celulares y llamé por teléfono al restaurante. La vi en el charco de sangre y sentí un cosa brutal de rabia, amor, tristeza y odio.

Como si me saliera de dentro un espíritu maligno. Nunca he vuelto a sentir nada igual. Usted no sabe lo que es matar a una persona a la cual se adora. Pablo, el pésimo amante. Culta, de una familia de alta sociedad, educada en el Anglo Colombian School -hablaba inglés y francés a la perfección-, sabía tanto de política como de moda, y le gustaba sentir la adrenalina del peligro corriendo por su cuerpo.

A nada le temía. Las muchachas no solo iban por la plata, habían escuchado que el Patrón era un tipo de confianza, que cumplía lo que prometía. De pronto las podía ubicar en un puesto, en un noticiero. Escobar sabia de televisión, por algo trataba como una reina a Virginia Vallejo, la presentadora de la que se enamoró perdidamente. Pinina y Tyson, sus sicarios de confianza, tenían la costumbre de salir con muchachas de comunas y, después de acostarse con ellas, les pegaban un tiro en la cabeza.

Casos se habían visto. Ellos no entraban a las fiestas de El Poblado. Eran buenos muchachos pero no siempre era bueno revolverse con la servidumbre así fueras un hombre del pueblo como el líder del Cartel de Medellín. Al Patrón le gustaban las muchachas de piernas y torsos largos, tipo voleibolistas. Les avisó que estaban en la casa secreta de El Poblado.

La policía llegó de improviso y el capo, que tenía siete vidas como un gato, logró salirse del cerco. Sabía que había sido una de las muchachas que iban a la casa la que habló. Como no tenía ganas de escoger, ni de averiguar por la soplona, la guerra con el estado se intensificaba, decidió tomar medidas serias en el asunto. Lo agarraban a uno y lo metían al mar de cabeza hasta que ellos se cansaran de reír. Imagínese que a la amiga mía la cogieron y le llenaron toda la cabeza de sanfor, pega para zapatos, y la mandaron tusada a Medellín.

Sólo quedamos vivas como dos. Estaban comprando armas para Pablo. La primera vez que fuimos no íbamos sino tres mujeres. Eran como 16 hombres y fue un despelote horrible. En esos días fue cuando el helicóptero en que ellos venían se cayó y se explotó ahí al lado de ellos y se tuvieron que venir. Ellos habían salido del aeropuerto del Olaya. Cuando llegaron esas cuatro muchachas hubo una que también conocía a Moncada, entonces le dije: No vas a decir nada, no le digas que vos lo conocés, no le digas que yo lo conozco para que nos evitemos problemas.

Pero no le conté que ya habían matado a una muchacha por eso, entonces como ella andaba toda tragada de uno de ellos, le contó que yo lo conocía y que también ella. Cuando íbamos a salir de esa isla a mí me dijeron: Usted, venga primero con nosotros , yo pensé que me iban a matar o quién sabe qué, pero yo era callada, no decía nada. Cuando llegué a Medellín cogieron y me dijeron: Dónde vivís vos , yo les dije que me iba sola, y dijeron: No, venga, nosotros la llevamos.

A Tilton lo mataron hace un año en diciembre, cuando andaba con Wilmar por el sector de La Visitación. A otras las mataron porque se portaban mal con ellos y cometían cualquier embarrada, o sea no hacer lo que ellos querían, o muchas veces porque les robaban plata. Hay peladas que se buscaron también la muerte por escuchar conversaciones que no debían Muchas veces, los trabajadores de Pablo cogían y se lo llevaban a uno a fincas y le decían: Bueno, hp, tenés que comerte estos cinco que hay aquí , peladas que se ranchaban y ahí mismo cogían y las mataban, las tiraban en la carretera, las mataban por matarlas, por ver caer, como dice el cuento.

A una amiga mía le hicieron una cruz de tiros, le metieron un palo por ahí. La encontraron vuelta nada, por la carretera al mar. La torturaron, qué pecado, hay peladas que han sufrido mucho. A esa muchacha la acusaron de que sabía de los enemigos de Pablo. No quedamos sino dos. Yo y La Llorona. No nos dijeron nada, nos dejaron pasar sin problemas.

Una grabación le mostró que no estaba equivocado. Se había transformado en informante del Bloque. El sicario recuerda con claridad ese día: Estaba Pipina, la mano derecha de Pablo. Y yo sabía que cuando el patrón mandaba a matar a uno de la organización se lo encargaba a su mejor amigo.

Entonces, el patroncito me pone la grabación. Y escucho la voz de Wendy… ". Yo sé qué tengo que hacer. El me trataba con cariño, pero era el patrón de patrones. Las órdenes no se discutían. Yo la quería con toda mi alma, pero me sentí usado", advierte Popeye.

Y luego, con un frialdad que estremece, relata cómo asesinó a Wendy Chavarriaga Gil: Y mandé dos de mis hombres, porque yo estaba enamorado y no quería ser quien la matara. Me paré a media cuadra. No existían los celulares y llamé por teléfono al restaurante.

La vi en el charco de sangre y sentí un cosa brutal de rabia, amor, tristeza y odio. Como si me saliera de dentro un espíritu maligno. Nunca he vuelto a sentir nada igual. Usted no sabe lo que es matar a una persona a la cual se adora.

Pablo, el pésimo amante. Culta, de una familia de alta sociedad, educada en el Anglo Colombian School -hablaba inglés y francés a la perfección-, sabía tanto de política como de moda, y le gustaba sentir la adrenalina del peligro corriendo por su cuerpo.

A nada le temía. Era vanidosa, altiva, audaz. Un cocktail irresistible para el jefe narco. Se conocieron en cuando ambos estaban en la cima de sus carreras. Virginia lo obligaba a dormir en camas separadas porque no le gustaba que nadie la viera despertarse a cara lavada, sin maquillaje. La famosa presentadora era una mujer que nunca permanecía demasiado tiempo sin un hombre a su lado.

Un paseo campestre para que su invitados pudieran conocer el maravilloso zoológico con hipopótamos y jirafas que tenía en su mansión. La primera vez que se vieron, Virginia quedó maravillada por "su enorme generosidad". Ella y su novio se encontraron con Escobar cuando regresaban del hospital de la hacienda, ya que habían chocado con un boogie durante un paseo por las instalaciones. Fui a nadar en uno de los ríos de su propiedad y se formó un torbellino.

Veía que había cincuenta personas a mi alrededor pero nadie se daba cuenta de que estaba en peligro, que el agua me chupaba. Y entonces llegó Pablo nadando hacia mí, me abrazó, me dijo que él me tenía, que me quedara tranquila. Supe que en los brazos de ese hombre yo no tenía nada que temer ", confesó Virginia en una entrevista de tevé. Ese abrazo en el agua, esa piel contra piel, fue el comienzo de un tórrido, secreto y enfermizo romance: Pero también la enamoró la vida de película que Escobar le ofrecía: Virginia y Escobar estaban locos de amor.

El había quedado hipnotizado por su belleza, sus piernas largas, sus ojos almendra, sus pestañas eternas. Vallejo se derretía frente al narco: Por él había "sacrificado" su vida de niña bien y sus exquisitas amistades de la alta sociedad. Escobar sabía que tenían que ser discretos, porque los dos eran muy famosos en Colombia.

Pero nada le importaba. Salía sin sus custodios y disfrutaba de las corridas de toros de la plaza de La Macarena. La llevaba a bailar rumba a Kevin, la discoteca de moda en Medellín. Un día sintió que las joyas ya no alcanzaban y, conociendo la extrema coquetería de su amante, le regaló algo que ninguna mujer podía soñar en Colombia: Virginia regresó de Brasil con los pechos redondos y firmes y una nariz respingada de muñeca.

La vida de lujos y pasión de los amantes cambió para siempre el 30 de abril de , cuando Pablo Escobar Gaviria mandó a asesinar al ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla.

El Estado lo perseguía: El jefe del Cartel estaba obligado a huir y a vivir en las sombras. Empezaron las visitas clandestinas, el estrés, las agresiones verbales y también físicas. Acostados, uno muy pegado al otro en la cama, le leyó "La canción desesperada" del poeta chileno.

Abrazados, lloraron desconsoladamente, ante la inminencia de un final que se tornaba inevitable. La ruptura, sin embargo, nada tuvo que ver con el creciente baño de sangre que enlutaba a Colombia. Fue una simple cuestión de celos.

Virginia se enfureció con Pablo cuando se enteró que él le había regalado un collar de mil dólares a otra mujer. Corría , y la bella amante dio el portazo para siempre. Desde , Virginia Vallejo vive en un departamento de dos ambientes en Miami, donde se exilió bajo el régimen de testigo protegido por haber declarado contra las mafias de Colombia, los Cartel de la droga y los vínculos narco con la política. Escribió un libro "Amando a Pablo, odiando a Escobar" , donde cuenta en detalle su romance secreto con el zar del Cartel.

En Pablo yo encontraba protección y dinero, aunque también le tenía miedo" , confesó. A los 67 años, ya no le teme a los detalles picantes. Y en la tevé de Miami disparó con munición gruesa contra Escobar: La hermana de Escobar, Alba Marina, se enfurece cuando le nombran a Vallejo: Estuvo con ella hasta que se cansó y la envió a estudiar cine a los Estados Unidos para poder liberarse de su acoso.

Él se beneficiaba de su imagen. El amor no se mide por los galones de gasolina o el precio de las joyas". Popeye, sin embargo, la desmiente: No fue una amante, fue su mujer. Estaba loco por ella ". Todas las niñas vírgenes. Cerca de las tres de la madrugada, Pablo Escobar Gaviria se despertaba sintiendo un antojo irrefrenable: Cuando comenzaban a freír, agregaba el arroz y los revolvía.

Escobar lo comía con un vaso de leche caliente y dos arepas. Al terminar pedía un café, también con leche, muy espumoso: A esa hora hablaban de mujeres. Y cuenta que Escobar tenía un maletín con juguetes sexuales para sus noches de lujuria: Yo nunca participé de una orgía con él", dice con seriedad.

Para relajarse el zar de la droga le daba dos o tres pitadas a un cigarrillo de marihuana. Nunca probó la cocaína: Y tomaba solo alguna cervecita: Las chicas vírgenes eran su debilidad. Los jóvenes las convencían de acompañarlos, se las llevaban al capo, y las niñas tenían su primera experiencia sexual en esos días que permanecían a merced del narco. Casi todas eran de barrios humildes. También un apartamento en un barrio popular. Escobar afirmaba con el pecho inflado: El comandante Hugo Aguilar Naranjo , uno de los hombres clave en la caída de Escobar, cuenta que esa debilidad por las niñas llegó a oídos de la policía.

Y los uniformados, luego de varias semanas de investigación, ofrecieron dinero por información. La chica tenía 16 años, era jugadora del equipo de voleibol de Antioquia: Pero la operación falló: Corría el año y las niñas vírgenes comenzaron a ser un problema para los narcos. Los hombres de los Carteles de Cali y de Medellín les daban plata por sexo, pero también las hacían hablar.

Y las chicas contaban demasiado. Todos, en esa guerra sangrienta, las usaban de señuelos: Escobar parecía ser un fantasma. Quisieron atraparlo en su mansión de El Poblado, donde llevaba muchachas para fiestas con amigos. Esa misma noche lo escucharon hablar por radio con Pinina, su mano derecha. Es mejor darles un viajecito a "las palomas". A la mañana siguiente apareció muerta una bella jovencita, muy maquillada y con poca ropa. Y luego otra, y otra, y otra. Durante varias noches fueron apareciendo cuerpos de adolescentes en distintas partes de Medellín, en la carreteras desoladas de Envigado, en Itagí, La Estrella, Bello.

En total fueron 49 las niñas asesinadas. Tenían entre 15 y 19 años, eran de clase media baja, algunas estudiantes, otras aspirantes a modelos o reinas de belleza. Algunas fueron informantes de la policía, otras no quisieron entregar a sus amigos al Cartel, muchas delataron a los hombres de Pablo frente a los narcos del Cartel de Cali. Solo dos niñas lograron sobrevivir a esa matanza.

Cuando hacíamos un allanamiento, ya fuera en busca suya o de los que estaban en aquel cartel de 'Se busca', mandaba matar a todos los hombres de las casas cercanas al inmueble allanado. Él nunca se metía con las mujeres, a excepción de las niñas con las que hacía toda una fiesta. Normalmente, en las familias respetaba a los niños y a la mujer", dice Aguilar en el libro de Castro Caycedo. Una de las chicas que le escapó a las balas del Cartel, habló con El Tiempo de Colombia.

Su desgarrador testimonio desnuda la oscuridad del mundo de Pablo Escobar Gaviria. Y también l a fascinación que el capo narco provocaba en toda Colombia. Ella se había metido en muchos problemas porque era muy 'calentona' y conocía a todos los pillos. Una amiga mía me contó que la llamaron a la casa y le dijeron que se vistiera toda de blanco que iba a conocer a unos amigos.

Ella se fue para la fiesta y no volvió. Fui a nadar en uno de los ríos de su propiedad y se formó un torbellino. Veía que había cincuenta personas a mi alrededor pero nadie se daba cuenta de que estaba en peligro, que el agua me chupaba. Supe que en los brazos de ese hombre yo no tenía nada que temer. El capo cedía los caprichos de Virginia, por ejemplo, de dormir en camas separadas, pues no permitía que nadie la viera al despertar, sin gota de maquillaje….

A pesar de que ambos eran muy conocidos, no les importaba que los vieran juntos, ya sea en los toros o en la discoteca de moda. Luego le regaló algo increíble para ella: Era el inicio del final, que se concretó cuando ella se enteró que Pablo le había regalado un collar de mil dólares a otra mujer… aunque ella también tuvo sus infidelidades:.

Esta mujer ha dicho que fue el gran amor de Escobar, sin embargo, Alba Marina, hermana del capo señaló:. Estuvo con ella hasta que se cansó y la envió a estudiar cine a los Estados Unidos para poder liberarse de su acoso.

Él se beneficiaba de su imagen. El amor no se mide por los galones de gasolina o el precio de las joyas. Por supuesto que Wendy tuvo lo mejor: Sin embargo, Wendy cometió un erro imperdonable: Al despertar de la anestesia, luego del aborto, Wendy recibió al Patrón, quien le informó que su relación había terminado.

Esto seguramente generó un odio terrible en Wendy. Sin embargo, la historia no terminó ahí. Tiempo después, Popeye se encontró con Wendy en un club nocturno, donde bailaron y fueron al departamento de la chica… el lugarteniente, fiel a su patrón, le informó que estaba enamorado de Wendy.

Me paré a media cuadra.

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Escobar parecía ser un fantasma. Este disfrutó de todos los lujos que la vida de su padre le proporcionó. Fue una simple cuestión de celos. En la noche del 6 de julio de fueron encontrados torsos, piernas, cabezas de 27 muchachas. También tenía una niña de nueve. Y las chicas contaban demasiado. Conoce y personaliza tu perfil. Asimismo, llegó a sacar una línea de ropa con mensajes de paz. CO Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.

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Corría el año y las niñas vírgenes comenzaron a ser un problema para los narcos. La pareja de lesbianas que cobra para que las vean teniendo sexo Aunque se dice que las calles son duras, Gisel asegura que nunca ha tenido problema alguno, que se ha hecho respetar y que la conocen quienes la deben conocer y la pueden cuidar.

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